⭐⭐
Ignóranse las causas de tal separación, mas teniendo en cuenta las desprolijas hechuras de las más de las composiciones desprovistas de definición ni de arreglos que no ayudan a ser penetrantes ni carismáticas, este cura colige el porqué no conquistaran el coraçón de las gentes y dieran a disolverse. Y es que si bien me resulta encantadora la desprendente armonía, no me es tanto el sentir del apoderamiento de la monotonía a medida que avançan las tonadas con romper de igual guisa todas a excepción de aquestas tres que no siguen la tónica, véanse: <Vendidos al sol>, <Caballero del cielo> y <Culpable>, cuyos estribillos me son un tantico más elaborados e imantados con poder lucirse el vocalista y a su vez guitarrista Manuel Verona, cuyo dejo evoca a Enrique Urquijo(Los secretos) despertando así cierta nostalgia ambas materias. De otro lado, deslucen los azotillos del atabalero Germán Castro que de puro débiles parescen portezuelas de ventana zarandeadas dél viento ni las líneas de bajo de Pablo Jiménez quales discurren inadvertidas de mí, si bien luego hallo ciertos destellos de gracia en los teclados de Rabadán y en algún que otro riff de guitarra del propio Varona, qual no me es signo de mucho aliciente siéndome así obra de pocos lances.
De haber sido mejor matizado todo bien estaríamos ante un más que digno disco a deleitar. Lástima de Manuel Varona con cuya voz bien pudiera haber hecho las delicias de los escuchantes con interpretaciones enjundiosas de haber sido escritas mejores líneas vocales. En todo caso, buen intento del fallecido Pablo Rabadán. Vale.
¿Y a vos que opinión os merece?¿Quales son los sentimientos que os despierta?
🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌
MÚSICOS
Pablo Rabadán - Teclados
Manuel Varona - Voz, guitarra
Pablo Jiménez - Bajo, coros
Germán Castro - Batería, percusión
🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌
Sello - Producciones AR
🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌🔌

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡NO ME SEAS VAGO Y ESCRÍBEME UN COMENTARIO!